Se me abulta la cicatriz de una operación antigua: qué es una eventración

29/09/2026

Te operaron hace unos años, quizá de la vesícula, de una apendicitis o de una cesárea, y la cicatriz llevaba tiempo sin dar guerra. Hasta que un día, al levantarte del sofá o al hacer fuerza, notas que justo por encima de esa marca antigua asoma un bulto blando que antes no estaba. Al tumbarte casi desaparece, al toser o cargar peso vuelve a salir, y aunque apenas duele, la duda es inmediata: ¿se ha abierto algo por dentro?

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Ese patrón, un abultamiento que sale por la línea de una cicatriz quirúrgica y que va y viene con el esfuerzo, tiene nombre propio: se llama eventración, o hernia incisional. No es que la herida se haya «abierto» de nuevo, sino que la pared abdominal reparada en su día ha cedido en ese punto. En Centro PAD es un motivo de consulta que se repite bastante en personas que ya pasaron por quirófano, y casi siempre llega con la misma pregunta: ¿esto hay que volver a operarlo? En este artículo te contamos qué es exactamente una eventración, por qué aparece, cómo se distingue de otros bultos y con qué criterios se decide el tratamiento.

Qué es una eventración

Cuando se realiza una cirugía abdominal, se corta la piel y, por debajo, las distintas capas de músculo y de tejido que forman la pared del abdomen. Al terminar la intervención, esas capas se suturan para que vuelvan a cerrarse. En la mayoría de los casos cicatrizan sin problema, pero en algunas personas ese cierre no queda tan firme como el tejido original y, con el tiempo, acaba cediendo en un punto.

Cuando eso ocurre, el contenido del abdomen (grasa o parte del intestino) empuja a través de ese debilitamiento y forma una protuberancia bajo la piel. A diferencia de una hernia que aparece en una zona naturalmente débil, como sucede en la hernia umbilical, la eventración surge precisamente donde hubo una incisión previa. De ahí el otro nombre con el que se conoce, hernia incisional o hernia de la cicatriz.

Es una situación frecuente. Se calcula que un porcentaje nada despreciable de las cirugías abdominales abiertas puede desarrollar una eventración a lo largo de los años, sobre todo cuando la incisión fue amplia o cuando la recuperación se complicó en su momento.

Por qué aparece: factores que influyen

La eventración es el resultado de una suma de factores, no de una sola causa. La pared abdominal cicatrizada es el punto de partida, y sobre ella pesan las circunstancias de cada persona.

  • El tipo de cirugía previa. Las incisiones grandes y verticales por el centro del abdomen tienen más tendencia a ceder que las pequeñas.
  • Complicaciones en la herida original. Una infección o un hematoma tras la primera operación debilitan la cicatriz y aumentan el riesgo.
  • El sobrepeso. El exceso de grasa abdominal somete la pared a una tensión mantenida que favorece que el cierre ceda.
  • Los esfuerzos repetidos. La tos crónica, el estreñimiento que obliga a hacer fuerza al evacuar o levantar peso de forma habitual aumentan la presión dentro del abdomen.
  • Factores personales. La diabetes, el tabaquismo y determinadas alteraciones del colágeno hacen que los tejidos cicatricen peor.

Muchas de estas circunstancias no dependen de cómo se hizo la cirugía, sino de la biología y los hábitos de cada paciente. Por eso una misma operación puede cicatrizar perfectamente en una persona y dar una eventración en otra.

Cómo se nota una eventración

El signo más característico es la aparición de un bulto sobre la cicatriz o muy cerca de ella. Suele tener unos rasgos bastante reconocibles:

  • Es blando y, al principio, se puede empujar suavemente hacia el interior.
  • Se hace más visible al ponerse de pie, toser, hacer esfuerzo o al final del día.
  • Tiende a reducirse o desaparecer al tumbarse boca arriba.
  • Puede acompañarse de una sensación de tirantez, pesadez o molestia en la zona, más que de un dolor intenso.

Con el paso del tiempo, si no se trata, la eventración suele ir creciendo poco a poco, porque el punto débil se va agrandando. Un bulto que al principio era pequeño puede volverse más aparatoso y molesto al cabo de los meses o años.

Señales que obligan a consultar cuanto antes

En la mayoría de los casos la eventración es un problema que da tiempo a estudiar con calma. Pero hay situaciones que exigen atención urgente, porque pueden indicar que una porción de intestino ha quedado atrapada y no recibe riego suficiente. Conviene acudir a urgencias si aparece:

  • Un dolor intenso y repentino en la zona del bulto.
  • Un abultamiento que se endurece y ya no se puede reducir al tumbarse.
  • Náuseas, vómitos o hinchazón importante del abdomen.
  • Enrojecimiento de la piel sobre el bulto o fiebre.

Son signos poco frecuentes, pero conviene saber reconocerlos. Son muy parecidos a los que se describen en otras hernias de la pared abdominal.

Cómo se diagnostica

En la consulta, la exploración física suele ser suficiente para orientar el diagnóstico: el especialista palpa la zona, pide al paciente que tosa o haga fuerza y comprueba el defecto de la pared. En muchos casos se completa el estudio con una ecografía o, cuando la eventración es grande o compleja, con un TAC (escáner) del abdomen, que ayuda a medir el tamaño del defecto y a planificar la cirugía con precisión.

Ese estudio previo es clave, porque no todas las eventraciones son iguales: no se aborda igual un pequeño defecto sobre una cicatriz reciente que una eventración grande y con años de evolución.

Cómo se trata

La eventración no se corrige sola ni con fajas, aunque una faja pueda aliviar de forma temporal. El tratamiento definitivo es quirúrgico y consiste en cerrar el defecto de la pared abdominal y reforzarlo para reducir al máximo la probabilidad de que vuelva a ceder.

Ese refuerzo se consigue en la mayoría de los casos con una malla, un material que se coloca sobre la zona reparada y que ayuda a repartir la tensión. Es un punto que genera muchas dudas, y por eso lo explicamos con detalle en este artículo sobre qué es la malla de hernia y por qué se utiliza.

Según el tamaño de la eventración y las características de cada paciente, la intervención puede realizarse:

  • Por vía laparoscópica o robótica, mediante pequeñas incisiones, en los casos que lo permiten. Suele asociarse a una recuperación más rápida.
  • Por cirugía abierta, cuando el defecto es grande o hay que reconstruir buena parte de la pared abdominal.

La técnica más adecuada se decide de forma individualizada tras estudiar cada caso, y todo el proceso parte de una valoración médica presencial. El resultado depende de cada paciente y se valora en consulta, porque no hay dos eventraciones exactamente iguales.

La recuperación

El postoperatorio varía según el tamaño de la reparación y la vía empleada. En las eventraciones pequeñas, la recuperación puede ser bastante llevadera; en las grandes, requiere más tiempo y una vuelta progresiva a la actividad. En líneas generales, durante las primeras semanas se recomienda evitar los esfuerzos y no levantar peso, retomando poco a poco la vida normal según indique el equipo médico. Las dudas sobre la baja, la conducción o el deporte son muy parecidas a las que aparecen tras otras operaciones de la pared abdominal, como recogemos en esta guía sobre la recuperación de una operación de hernia.

Igual que en cualquier cirugía programada, antes de la intervención se realiza un estudio para comprobar que el paciente llega en las mejores condiciones, algo que explicamos aquí sobre el estudio preoperatorio y las pruebas que se piden.

En resumen

Un bulto que sale por la cicatriz de una operación antigua y que aparece con el esfuerzo suele ser una eventración, un defecto de la pared abdominal que no desaparece solo y que tiende a crecer con el tiempo. No es una urgencia en la mayoría de los casos, pero sí merece una valoración para decidir el mejor momento y la mejor técnica para repararlo, y para no llegar a las situaciones de riesgo.

Si has notado un abultamiento sobre una cicatriz y no sabes qué hacer con él, lo mejor es estudiarlo con calma antes de que crezca. Pide tu cita con nuestros especialistas en cirugía general y valoramos tu caso de forma individualizada.

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